Nadal: "Levantarse cojo muchos días es difícil de asimilar"
En el Salón Ópera de un histórico hotel de París inaugurado en 1862 por la emperatriz Eugenia, esposa de Napoleón III, atiende a los medios españoles después de cumplir con la protocolaria sesión de que le acredita como campeón de por 14ª vez. Se sienta en una silla Luis XV debido a los estragos ocasionados por el esfuerzo de jugar con el pie anestesiado durante casi dos semanas. La estampa parece más la de una recepción real que la de una entrevista, por la majestuosidad de la sala, y porque el balear está rodeado de periodistas, algunos arrodillados. Así habla de su lesión, del tratamiento, del torneo y de su futuro.


