La indignación con los arbitrajes no para de crecer en el Depor
«El partido ha estado condicionado por lo de siempre». tras la derrota del Deportivo ante el Celta B en Balaídos. «Es lo de todo el año», asume el técnico, que se pasó toda la primera vuelta tratando de minimizar la presión sobre los colegiados aún siendo consciente de que el equipo tenía que sobreponerse al rival y también a arbitrajes que salían cruz en cada mínimo detalle. La espoleta saltó en Vigo con la expulsión de Quiles, en teoría por simular un penalti. Una amarilla que indignó el doble porque cuatro minutos antes Carlos Domínguez, que ya tenía tarjeta, no vio la segunda amonestación en el penalti que cometió sobre William. Quiles, al final del encuentro,: “El árbitro me dijo que se jugaba su carrera si pitaba penalti, que era amarilla”.


