Tenía el Deportivo un doble reto frente al Dux Internacional. El primero, ganar para aprovechar el pinchazo del Racing de Ferrol y cimentar su segunda posición. Y ahí puso una muesca en su quiniela. Cinco puntos sobre los departamentales, que puede ser siete si prospera en los despachos la alineación indebida del Bilbao Athletic. El segundo pasaba por las sensaciones, por mostrase como un equipo dominador y solvente. Ahí también pusieron una muesca en su examen los coruñeses. Excelente primer tiempo de los locales, con goles en los primeros once minutos de Quiles y Soriano que pudieron ser más antes del descanso por las ocasiones generadas. Buen segundo tiempo también, controlando el partido desde la seguridad, el balón y la verticalidad. A diferencia de otros días, no se sufrió lo mínimo en defensa y Jaime llevó la tranquilad total a Riazor con su gol en el minuto 78. Noticias opuestas para el Dux, que se sitúa ya en la frontera del descenso y que no tuvo ninguna oportunidad de pelear los puntos ante la superioridad local. De hecho, de no ser por en meta Badiashile, el castigo podía haber sido mucho mayor. Alarma encendida.