Dusan Vlahovic le ha cambiado la cara a la Juventus. Antes de enero, el partido ante el Empoli habría acabado probablemente con un empate o una derrota. La de la Vecchia Signora no fue una actuación brillante, pero poder contar con la puntería del serbio marca una diferencia enorme. Su primer doblete juventino valió un triunfo que no solo refuerza el cuarto puesto, sino también acerca como nunca el equipo turinés a una lucha por el scudetto que sigue estando lejos, pero ya no tanto. El primer puesto está a siete puntos, y habría que superar a Milan, Inter y Nápoles: con 11 jornadas por delante, sin embargo, habrá que intentarlo.