La versatilidad del Manchester City, una amenaza múltiple
Al Manchester City le va la marcha. No se amilana y trata de imponer su juego se mida a quien se mida. El domingo fue el Liverpool, y Guardiola dio a probar a Klopp un poco de su propia medicina. Tranquilos a la hora de sacar el balón jugado y sin arrugarse en cuanto aparecía un hueco a la espalda de la defensa rival. Patapúm p’arriba, que diría Javier Clemente. Y a correr. Cancelo, De Bruyne y Bernardo buscaron el tridente ofensivo formado por Foden, Sterling y Jesus. Lo encontraron y generaron un buen puñado de problemas a un Liverpool que, a su vez, fue menos directo de lo que suele ser habitualmente.


