El primer partido de los Mavericks en unas finales de Conferencia desde 2011 no ha sido precisamente un camino de rosas., que necesitarán mejorar si quieren plantar cara a Stephen Curry, Klay Thompson, Draymond Green y compañía. Un partido que el equipo de Golden State ha demostrado, desde la veteranía y la experiencia en este tipo de situaciones, una superioridad muy grande y ha ido abriendo brecha hasta explotar en el tercer cuarto. De hecho, los últimos cinco minutos de encuentro han sido ya de los suplentes, con todo sentenciado y las mentes puestas en el segundo asalto, que tendrá lugar en la noche del viernes al sábado.