Ni disculpas ni esperanzas. Una noche más para los Lakers, los dueños de los mayores ridículos de la temporada, ese equipo que aspiraba a todo y por quedarse, si puede quedar incluso sin play-in. Esa previa que nadie quiere jugar será la última oportunidad de los angelinos para acceder a playoffs, pero es hasta optimista pensar, ya no solo que vayan a hacer un buen papel en la misma, sino que vayan a llegar. El equipo de Frank Vogel, que será despedido (ya es una certeza) cuando finalice la temporada, lleva cuatro derrotas consecutivas y está con un récord de 27-35, en el noveno puesto de la Conferencia Oeste pero con solo un partido de ventaja sobre los Pelicans, ese equipo que tiene entre sus filas a una ristra de ex jugadores angelinos que sirvieron, claro, para fichar a un Anthony Davis que solo lleva 37 partidos este curso… de 62 posibles.