Con un ace y de rodillas sobre la tierra, Alejandro Davidovich puso fin al sufrimiento y que le sirve para alcanzar la primera final de su carrera. Y no una cualquiera, sino la del Masters 1.000 de Montecarlo, el de la tierra sagrada de monstruos como Rafa Nadal, Bjorn Borg, Guilermo Vilas, Ilie Nastase o Thomas Muster. Este domingo (14:30, #Vamos), el malagueño con aspecto de guiri, de padres rusos pero nacido hace 22 años en el Rincón de la Victoria (Málaga) y 'boquerón' como el que más, tendrá la oportunidad de luchar por el título contra Alexander Zverev o Stefanos Tsitsipas. Palabras mayores.