RACING - VALLADOLID PROMESAS Fin de fiesta
El bajonazo que sintió el vestuario racinguista tras su pobre desempeño de la pasada semana lo ha querido reconducir Guillermo Fernández Romo a una especie de señal de final del periodo de descompresión comprensible tras alcanzar brillantemente el objetivo del ascenso con cinco jornadas de antelación. El foco ya no está atrás, en el balcón del Ayuntamiento, sino en dos retos que el madrileño les ha planteado a sus jugadores: acabar la temporada como el único equipo de la categoría invicto en su estadio y ganar el partido de campeones del próximo 3 de junio en Galicia.


