La bala de Marcelo
El Granada es un tren para Marcelo. Tal vez no el último, pero sí de los últimos. Porque pocas veces más tendrá una oportunidad -tan perfectamente dibujada- de jugar los 90 minutos de un partido de Liga. Los números así lo reflejan: la última vez que lo hizo fue el 18 de abril (). Desde entonces ha alternado suplencias a Mendy, indiscutible para Ancelotti si está bien, y partidos a medias en los que, o bien salió desde el banquillo, o bien fue uno de los sutituídos. El capitán está viviendo una temporada atípica, con pocos escenarios y mucho trabajo en la sombra. Pero este domingo se le ofrece un cenital completo.


