En, se siente como en casa. La confianza que le dio ser campeona el año pasado la infiere un halo de gracia que la convierte, de momento, en invencible. De hecho, sólo Navratilova (10-0) y Maleeva (4-0) tienen un balance sin derrotas en el torneo. La española de 24 años está a dos pasos de revalidar el título tras ganar por primera vez en cuatro enfrentamientos a Veronika Kudermetova (6-3 y 6-2 en 83 minutos). Según avanza sin perder un set, ajusta cuentas pendientes, como hizo ante Martincova en segunda ronda. «Nunca la había ganado y perdí aquí en la previa con ella hace tres años, pero esta pista (el Estadio 1) tiene algo especial para mí», dijo Badosa, que recuerda que «siempre cometía los mismos errores contra ella» y que «tenía que hacer algo diferente».