Marc Márquez sabía que le tocaría sufrir antes de viajar al GP de Italia, pero quizá no tanto como lo está haciendo. Mientras en la cabeza se vive un apasionante duelo entre las dos fábricas italianas de MotoGP, Ducati y Aprilia, el del Repsol Honda ha terminado el FP3 de Mugello cuarto por la cola (21º), a 1.184 de la cabeza que ha ocupado Francesco Bagnaia por delante de Aleix Espargaró (+0.276), y como última Honda. Da que pensar un resultado tan flojo e impropio del ocho veces campeón, que viene de otro duro fin de semana en Le Mans. Es como si hubiera algo más en su falta de resultados que una moto que no acaba de gustarle. ¿Se habrá resenstido su físico?