La noche de los guardaespaldas
Ahí están los Warriors. No ha sido bonito, no ha sido para enmarcar y desde luego no será recordado como un momento destacable en la legendaria historia de este equipo, el del núcleo duro Stephen Curry-Klay Thompson-Draymond Green. Pero ahí están: otra vez en la final del Oeste después de ventilar (110-96) la última resistencia de Memphis Grizzlies (2-4 total) y prepararse para ver como mañana emerge su rival en la última serie del Oeste, que arrancará el miércoles. Si ganan los Suns, en Phoenix. Si culminan su revolución los Mavericks, en la Bahía de San Francisco.


