En la previa, Joel Embiid dirigió su consabida verborrea a Ben Simmons para hablar de James Harden: "No va a ser difícil jugar con él. Sabe tirar y no es limitado en ataque". Tras el encuentro, el que habló fue Daryl Morey: "Harden fue un genio del baloncesto y lleva mucho tiempo queriendo jugar con Embiid". Y, entre medias, victorias por paliza en Minnesota con debut de La Barba y sensaciones inmejorables en el seno de un equipo que mira con (mucho) optimismo a lo que le queda de temporada. Es el primer partido ganado por los Sixers tras el All Star (y el primero que jugaban), el segundo consecutivo y el cuarto en cinco partidos. Una racha más positiva para un equipo que lleva, gracias a su amado líder (Embiid) una gran temporada y se coloca en el tercer puesto de la Conferencia Este con un récord de 36-23 y muchos motivos (o no tantos) para pensar en positivo.