El Espanyol, de cabeza de carrera al arcén a falta de dos etapas
“Ha sido una derrota merecida pero injusta”, sintetiza Rubén Casado, en una suerte de oxímoron que el entrenador del Espanyol femenino trata de explicar en la falta de acierto. Y en que “si hubiéramos tenido en la primera mitad a la jugadora con más acierto en el área quizá estaríamos hablando de otro resultado”. Se refiere a Adriana Martín, quien con molestias solo pudo jugar el tramo final de una visita a El Sadar que podía resultar el golpe definitivo para regresar a Primera y que complica soberanamente las cosas.


