Pequeño recorte hacia dentro y envío con mira telescópica a la cabeza de su pareja de baile favorita. Era el minuto 16 y Vinicius regalaba el 0-2 a Benzema. Sería el propio extremo el que diera las tres cornadas finales que. Un partido que terminó con el balón en casa del de São Gonçalo. «Una noche inolvidable… Mi primer hat-trick». Fueron su tanto número 19, 20 y 21. Un futbolista que no había pasado de seis goles (el curso pasado) desde que llegó al Madrid, con el runrún perenne de la falta de definición, superando la icónica cifra de la veintena. Pero es esa asistencia inicial, su decimosexta de la temporada, la que le coloca en disposición de lograr algo que ni siquiera Cristiano Ronaldo consiguió: terminar el curso con un 20-20.