Si de alguien jamás se esperaría un ataque extraño de entrenador y menos con nueve puntos de ventaja sobre el segundo, ése sería Carlo Ancelotti. El día en que quizá lo más razonable era cubrir la tocando lo menos posible, el transalpino hizo todo lo contrario. Un I+D extraño con Modric haciendo de falso nueve cuando estaban también Jovic y Mariano como posibilidad estándar con cero riesgo y Asensio e Isco como alternativas con las que ya había coqueteado.. Pero el elegido fue Luka. Una presión alta frente a Eric y Piqué iniciada por un jugador de 36 años en las piernas y que además es uno de los dos constructores oficiales del juego del equipo blanco. Qué podría salir mal.