«Hablaremos después del torneo y lo entenderéis todo. Aquí vamos a dar el máximo y no sé lo que puede pasar después. Veremos cómo queda esto de aquí abajo (el pie izquierdo). Ahora no es momento de dar explicaciones, pero las hay y cuando acabe el torneo las diré». Esta frase enigmática la dejó caer en la rueda de prensa que ofreció minutos después de en los cuartos de final de Roland Garros (6-2, 4-6, 6-2 y 7-6 (4) en 4h12) y clasificarse para las semifinales, en las que se enfrentará el viernes, el día de su 36º cumpleaños, a Alexander Zverev.