Curry y Thompson destrozan a los Thunder en 113 segundos
En el mundo hay pocas certezas inmutables e incuestionables. La ley de la Gravedad, las leyes de Newton, los principios de la termodinámica… Y que Golden State Warriors necesita menos de dos minutos para reventar por los aires un partido. Así lo volvieron a demostrar en Oklahoma frente a los Thunder, que murieron (98-110) tratando de superar una muralla demasiado elevada y tortuosa para ellos. Lo intentaron hasta el último aliento y sin miedo, pero amigo, delante estaba al monstruo.


