Russel Westbrook, base de Los Ángeles Lakers, aseguró que no le gusta «apuntar el dedo» contra sus compañeros y destacó que solo puede «controlar» sus propias acciones, después de que su equipo quedara oficialmente fuera de la lucha por una plaza en los playoff de la NBA. «Pasaron muchas cosas este año, pero personalmente no me gusta apuntar el dedo», afirmó Westbrook, quien sonrió cuando fue preguntado en rueda de prensa sobre qué pasó este año en los Lakers para justificar la decepcionante temporada. «Solo puedo controlar mis propias acciones», agregó el base, cuyo equipo perdió 110-121 en su visita a los Phoenix Suns y se quedó undécimo en la Conferencia Oeste, sin opciones de alcanzar a los San Antonio Spurs, décimos, que ocupan la última plaza que da acceso al «play-in».