La ceremonia del fútbol trasladará a París uno de esos partidos que se juegan dentro y fuera del campo, en el peculiar paisaje de las mullidas alfombras de los despachos, los almuerzos oficiales y el palco presidencial del estadio. En el Parque de los Príncipes se enfrentan el PSG y el Real Madrid, dos potencias mundiales que atraviesan un periodo de delicadas relaciones. El destino de Mbappé es el motivo más visible de divergencias, incesantemente aireadas en los medios de comunicación desde hace año y medio. No es, sin embargo, el único motivo de conflicto.