Pase lo que pase, nada habrá de reprocharle el PSG a Mbappé. Pase lo que pase, tendrá mucho que agradecerle el Madrid a Courtois y Militao. Eso fue el partido. Una acometida entre moderada y severa de los franceses, con su gran figura muy por encima del nivel general, en papel de estrella planetaria, y una resistencia a ultranza del Madrid, que siempre pretendió que esto se haga largo y que la fuerza del Bernabéu le acompañe. Falta le hará. Del Parque de los Príncipes se fue sin darle un susto a un rival superior y con dos bajas notables para la vuelta, Casemiro y Mendy, cerraduras que saltan por los aires. Al PSG le confortó el gol en el descuento, pero se fue con la sensación de no haber cerrado el pleito por culpa de su ataque, donde se ha concentrado toda la inversión qatarí.