Doncic, congelado
Los Dallas Mavericks llegaban a Filadelfia en plena ola, habiendo ganado 8 de los últimos 10 partidos y, entre ellos, dos últimas tremendas victorias en Boston y Brooklyn. Un triunfo en la ciudad del amor fraternal habría colocado todos los focos de la liga sobre ellos. No todas las semanas se ve a un equipo ganar de forma consecutiva en pista de los Celtics, los Nets y los Sixers, ahora mismo tres de los favoritos en el Este para meterse en las Finales. Pero el globo se pinchó esta noche. Philadelphia 76ers fue una montaña demasiado alta para ellos después de haber escalado otras dos igual de difíciles.


