Manos encima de la cabeza, que inmediatamente se desplazan a las rodillas para agacharse de forma incrédula, y lágrimas de emoción. La secuencia de Kamila Valieva tras conseguir lo nuca visto. La patinadora rusa, a sus 15 años, puso el broche al oro del Comité Olímpico Ruso en la modalidad por equipos de patinaje artístico. El qué no era novedad, pero el cómo, sí. El combinado ruso llegaba tras ser plata en PyeongChang y oro en Sochi, cuando se estrenó la disciplina en unos Juegos Olímpicos. Estar en el podio era casi una obligación; hacerlo de esta manera, no, pero se agradece. Valieva, última componente en salir en el programa libre, regaló una experiencia única a todos los asistentes con dos cuádruples saltos que van directos a la historia. Es la primera deportista femenina que los firma en una cita olímpica. Intentó un tercero, que se le escapó.