Ataviado por el buzo rosa, a juego con su flamante bicicleta de contrarreloj, salió a reconocer por la mañana el trazado de la segunda etapa del Giro de Italia en las inmediaciones de la Plaza de los Héroes de Budapest, escenario donde horas más tarde tomaría la rampa de salida con el objetivo de defender su preciada maglia de líder. Y lo consiguió el neerlandés con una solvente actuación en el día en el que Simon Yates se erigió en total protagonista. El británico logró aventajar a 'MVP' en tres segundos para alzarse con el triunfo y conseguir una renta interesante, si bien nada significativa, sobre sus más directos rivales. Importó más el mensaje: Simon va a por todas en esta Corsa Rosa.