31 millones en un año: las multas de los Sixers a Simmons no cesan
Ben Simmons continúa en su férreo posicionamiento de no jugar nunca más para los 76ers. Las críticas vertidas por Embiid, jugador, y Rivers, entrenador, tras una pobre actuación del australiano en la eliminatoria de playoffs en la que quedaron eliminados la temporada pasada (Atlanta Hawks era el rival), le han hecho, según sus palabras, «no estar preparado mentalmente» para volver a disputar partidos con ellos. Ni siquiera entrena con sus compañeros. Estuvo en unas sesiones de pretemporada, medio obligado por sus colaboradores ante la amenaza de que sería multado si no se presentaba, pero su actitud distó mucho de la de un profesional y él mismo decidió irse de nuevo. La casa de Moorestown, en Nueva Jersey, que había puesto a la venta pensando que el traspaso a otra franquicia estaba hecho es su refugio. La situación no se ha desbloqueado, el mercado se va a cerrar pronto y la prisa de los Sixers se ha tornado en frialdad para valorar la opción más valiosa.


