El Real Madrid sale del Clásico en el Camp Nou tocado en todas sus líneas: en la futbolística, fue claramente superado por un equipo mejor; en la táctica, el experimento de Ancelotti con Modric como falso nueve fue un desastre; en la anímica, el golpe es durísimo y puede condicionar una Liga que parecía encarrilada… Y en la gestión de grupo, volvió a evidenciar que al equipo blanco le falta fondo de armario. O dicho de otra forma, el que hay ahora mismo parece no servirle a Ancelotti. Es un banquillo de mentira y, ante el Barcelona, no aportó nada para voltear la situación tras el 0-2 en la primera parte.