Hace 879 días Militao regaló una fotografía icónica: él, sentado sobre el césped del Parque de los Príncipes, totalmente hundido. Era su estreno en Champions de blanco, un debut de vértigo… Y que acabó en mal de altura. Sin Ramos ni Nacho, jugó junto a Varane y los franceses, en apenas media hora, de un equipo lábil atrás. Tal fue el caso, que los dos primeros disparos del PSG fueron a la jaula. Conclusión: en 33 minutos la faena estaba encarrilada y casi sentenciada. Aquel Madrid no cumplió en fase de grupos y, como consecuencia, se estrelló en octavos contra el City, que le venció por 1-2 en los dos partidos.