Carlos Gurpegui, inmerso en el playoff de ascenso del Basconia (segundo filial del Athletic) a la Segunda RFEF este domingo ante el Beasain en Lasesarre, vive el momento, ajeno al proceso electoral del club de Ibaigane que salpicará a los entrenadores de las inferiores de Lezama: «Está claro que la situación es que hay elecciones próximas pero imagino que muchos técnicos terminan el 30 de junio. La vida me ha enseñado a vivir el presente y a pensar poco en el futuro que no sé qué me deparará. Le doy pocas vueltas a eso, que pase lo que sea que tenga que pasar, sólo pido que el que venga piense en lo mejor para el Athletic y poco más. El pasado es para aprender», sentencia recordando que su mejor amigo de su pueblo, Andosilla, «se nos fue hace cinco años, y siempre decíamos vamos a hacer y vamos a hacer, en Semana Santa y luego en verano vamos a hacer… y no hicimos nada», señala como lección de vida. Por tanto, Gurpegui lo tiene claro: «Yo prefiero vivir el presente porque no sé lo que va a pasar en el futuro», zanja al respecto.