ha conquistado a mucha gente, empezando por su jefe, Sito Pons. Curtido en mil batallas, presente como está en las carreras des principios de los años 80, al bicampeón se le veía emocionado con el esfuerzo llevado a cabo por el valenciano de Corbera. Más que su segundo puesto en la carrera de Moto2, que es muy bueno, al patrón del Flexbox HP40, le impresionaba, como a todos, que hubiera sido capaz de pilotar sólo unos días después de ser intervenido de una fractura en el radio del brazo derecho, a la altura de la muñeca, además de llevar incorporada otra fractura en el dedo meñique derecho.