PSG | Protección para Ramos
En verano, tras el cisma provocado por su salida del Madrid, llegaron los fuegos artificiales. Sergio Ramos aterrizaba en París, en un PSG que había realizado un mercado estival de videojuego. Wijnaldum, Donnarumma, Achraf, Nuno Mendes, Messi y el camero. Amén de aguantar la embestida madridista por Mbappé, sumando a Neymar a la ecuación. Todo parecía idílico, pero la realidad, a menos de un mes de la eliminatoria decisiva contra los blancos en octavos de Champions, dista mucho de ser paradisíaca. Ni para Ramos, ni para el propio PSG.


