Una de las primeras condiciones que planteó Josemari Amorrortu cuando se hizo cargo de la dirección deportiva del Racing fue la de abrir una ventana importante en el primer equipo a los jugadores de la cantera. Y lo hizo. Sin necesitarlo, porque todos eran Sub-23 y podrían haber tenido licencia con el equipo filial, seis canteranos subieron desde el inicio a la plantilla de Segunda B: Ceballos, Mantilla, Íñigo, Martín Solar, Camus y Pablo Torre, aunque este mantuvo ficha del Juvenil. Un año más tarde se ha demostrado que aquella decisión fue acertada y cuatro de aquella hornada han sido jugadores importantísimos en el ascenso de esta campaña.