Embiid baila al son de Luka Doncic
Joel Embiid jugó en Dallas el partido 300 de su carrera NBA. Como favorito, ahora mismo, para el MVP. Con un nivel descomunal en defensa y en ataque y al frente de unos Sixers con un ojo puesto en la apretadísima clasificación del Este y el otro en la cuenta atrás para el cierre de mercado: 10 de febrero y los rumores de una megaoperación James Harden-Ben Simmons circulando como la pólvora. Los Sixers no perdían dos partidos seguidos desde mitad de diciembre, y no parecía que fueran a hacerlo en Dallas… hasta que todo cambió. Territorio comanche, ambiente casi de playoffs, partido muy duro y muy buena victoria de los Mavs: 107-98. Los dos equipos son quintos de sus Conferencias. Los Sixers (31-21) están con las mismas derrotas que el tercero pero con solo dos partidos y medio sobre el play in, la misma distancia que los Mavs en un Oeste en el que (30-23 ahora) parecen un islote entre los cuatro primeros y el resto. Veremos.


