Frenkie de Jong volvió de Australia con el cartel de transferible colgado. Más transferible que nunca, se diría, advirtiendo la desesperada situación de bloqueo económico del Barça, que a día de hoy no puede siquiera inscribir jugadores. El holandés conoce el plan del club, que es venderlo. Al jugador, como a los medios, el Barça le vende que sólo quiere desprenderse de él si hay una gran oferta, pero lo cierto es que la decisión ya está tomada y el club azulgrana lo venderá siempre que De Jong dé el visto bueno. En las últimas horas, Joan Laporta y Xavi han confirmado esta idea dando largas a su situación. «Depende de la economía», se han puesto de acuerdo en decir aunque en el caso del técnico, ha llegado a confesar en círculos íntimos que, si viene Carlos Soler y la marcha de De Jong abre margen salarial para nuevos fichajes, se daría por satisfecho.