Gerard Piqué tuvo que abandonar el terreno de juego en el minuto 23 tras notar un pinchazo en el aductor de la pierna izquierda, producto de un resbalón fortuito, donde se vio obligado a hacer un mal gesto al realizar una hiperextensión en su intento de no caer de bruces. En el descanso se le realizó una primera exploración, que ya descartó una lesión de alcance, aunque sí parecía que podía tener un ligero estiramiento en la zona. Las pruebas a las que se sometió, nada más aterrizar en Barcelona, confirmaron el diagnóstico inicial. El club emitió un parte médico en el que constataba que Piqué sufría “una tendinopatía en el aductor largo de la pierna izquierda“. Como es habitual en estos casos, no se informaba del pronóstico de baja, pero según ha podido saber AS, el central está totalmente descartado para el partido del domingo ante el Levante y su presencia de cara a la vuelta de la Europa League del próximo jueves ante el Eintracht es, a día de hoy, dudosa, aunque en ningún caso está descartado.