La 'bóveda del fin del mundo' abre sus puertas
El Banco Mundial de Semillas, ubicado en la isla de Spitsbergen (Noruega), se creó en 2008 para almacenar semillas de miles de plantas de cultivo de todo el mundo. Su objetivo es preservar un ejemplar de cada una de las semillas existentes en todo mundo para ser replicada en caso de desaparición a causa de catástrofes naturales o conflictos bélicos.


